ACOMPAÑAMIENTO PERSONAL

En el colegio desde hace unos años venimos desarrollando la figura del acompañante. Un gran número de profesores han sido formados para tal función. Los alumnos pueden optar por ser acompañados eligiendo al profesor con el que más se sientan identificados.

La tarea del acompañante es facilitar al acompañado la maduración humana y el encuentro con Dios por medio del discernimiento. Se trata de ayudar a mirar en profundidad, ayudar a escuchar voces internas, distinguir, sopesar, eso que llamamos discernir; Un caminar respetuoso junto al otro. Un intento delicado, respetuoso, paciente. La tarea del acompañante es ayudar a la persona, ganándonos su confianza, a encontrarse consigo mismo/a y reconocerse; y desde ese reconocimiento lograr que se ame, se perdone, sane sus heridas y emprenda un camino en libertad.